Cuéntale a Lorenzo
Definitivamente ya no se ni que esperar al entrar en una disco de la ciudad. Se supone que uno va a bailar, tomarse un par de tragos y pasarla bien con los amigos. Pero que desagradable me resultó el fin de semana pasado cuando estaba distraida en mi goce de danzante y de repente unas imágenes me sabotearon la noche.
Pezones, nalgas y otras partes del cuerpo humano invadieron las pantallas planas de la disco. Yo soy partidiaria de que poseemos un cuerpo hermoso y extraordinario pero eso no significa que disfrute ver la manera en que varios jóvenes borrachos se acarician y se desnudan.
Me puse a mirar a mi alrededor para encontrarme con caras hipnotizadas en lo que les acabo de describir. Estas caras inlcuían a mis propios amigos a quienes tuve que despertar del trance para que siguieran bailando.
Girls Gone Wild se ha convertido en una distracción favorita en diversos estaderos, bares y discotecs de la ciudad de Barranquilla. Me preguntó porqué hacen esto y me imagino que es para despertar ciertos sentidos en los usuarios para que sigan consumiendo licor entre otras de las substancias que se consumen en estos lugares.
Son mensajes subliminales que dependiendo de la persona funcionana o no... En mi caso salí asqueda, rabiosa y sin ganas de volver al lugar. Me hizo reflexionar de la manera en que no sólo estoy consumiendo música, luces, ambiente y licor sino también un especie de soft core porno.
¿Y ustedes cómo se sienten al respecto? ¿Les molesta ver estas imágenes de las discos como a mi? Seguiremos siendo consumidores pasivos, o sera que hay algo que podemos hacer al respecto?
Espero sus comentarios!
Jennifer Cabana
jcabana@inpsicon.com
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